Opinión: Razones del fracaso de Linux en el mercado del escritorio.

Hace unos meses me topé con la interesante opinión de Michael Cornelison, autor de aplicaciones como Fotoxx y Watsup. Aunque en un principio diferí en algunos aspectos planteados, tras hacer a un lado algunos paradigmas creados por el entusiasmo por el software libre, concluí que Cornelison tiene toda la boca llena de razón, particularmente en sus argumentos finales: tiene que haber una entidad unificada que coordine y consolide los proyectos.

Concuerdo con Cornelison respecto de que el sistema operativo dominante en el mercado del escritorio ―Microsoft Windows― tienen un elevado costo, es un imán para el malware y un continuo atentado contra la privacidad del usuario. Pese a que los escritorios Linux ofrecen una alternativa de muy bajo costo, son más seguros y respetan la privacidad del usuario, Windows sigue ―y seguirá siendo― quien domine el mercado gracias a que las alternativas ofrecidas por el software libre han fracasado en proveer una alternativa lo suficientemente atractiva para la mayoría de los usuarios finales y ―sobre todo― fabricantes de equipo de cómputo.

Definamos «fracaso». Desde hace más de 25 años, el escritorio Linux ha fallado en posicionarse en más allá del 1% a 2% de la cuota de mercado de computadoras de escritorio y portátiles. Hay también mucha resistencia de la mayor parte de las industrias para adoptar Linux como escritorio por muy diversos y complejos motivos.

1. «Balcanización».

Este término peyorativo se acuñó tras la disolución de Yugoslavia y las guerras derivadas ocurridas a fines del siglo XX. El término se ha usado como un recurso retórico para describir los procesos de división de ciertas culturas en identidades separadas.

En lo que refiere a Software Libre y Linux en Particular, se puede resumir a lo siguiente:

Demasiadas distribuciones Linux, cada una ofreciendo diferentes interfaces, características y funcionalidad. Aunque tiene como ventaja el que exista una distribución Linux para todas la necesidades y todos los usos imaginables.
Usuarios de algunos proyectos menosprecian a los usuarios de otros proyectos, por cualquier cantidad de motivos.
Esfuerzos se dividen en lugar de tener un objetivo en común.
«Cada quien lleva agua a su propio molino». Proyectos que realizan cambios para cubrir sus propias necesidades sin tomar en cuenta a las aplicaciones de terceros que también hacen uso de los componentes de su proyecto. Sólo basta preguntar a los desarrolladores de temas para Gtk: ¿Qué tal les ha ido en los últimos 10 años tratando de adivinar los cambios en el código de Gtk para los temas con cada nuevo lanzamiento?
GNOME versus los demás entornos de escritorio y todo lo que es ajeno a su proyecto.
Ausencia de una organización que coordine proyectos. Cada proyecto tiene sus propios objetivos y tienen poco o ningún interés en común con otros proyectos. Ejemplo: instala y actualiza módulos de Python usando PIP y descubrirás que muchas aplicaciones dejan de funcionar por ser incompatibles con las versiones más recientes de módulos como urllib3, requests, protobuf, argcomplete, rapidfuzz, etc.

En contraste, quienes se…